
1.- Empieza hablar con el argot del cholo empezar a decir cosas como: "que tranza homie", "saca la yeska","5-3 no ahi falla camarada","Hey Haina do you want to churinchurinfunflais with me o wild on?"
2.-Rayate todo tu cuerpo: Empieza por ponerte Tatuajes hasta en el culo.. los que mas se sugieren son "una virgen en la espalda","unos dados en el pecho","la foto de cualquier pendejo en el pecho","el nombre de tu karnal muerto en un tiroteo por asaltar un oxxo en el bisep","los tres puntos locos en la muñeca" y rayarte en el hombligo: Perdoname jefa por mi vida loca!
3.-Aprende a peliar: bajate el manual de la pelea callejera asi cualquier cabron que te encuentres en la calle te la va a pelar! perdon quice decir que no te dara batalla.
4.-Despues de haber aprendido y memorizado el manual de la pelea callejera... partele el hocico a cualquier pendejo que sea de la otra calle!
5.-Juntate con otros compas mas y formen una logia! bueno no pues quice decir una Pandilla poniendole el nombre ala crew que mas les guste!
6.-Compra una Navaja, si no tienes varo con la que trae el cortauñas es suficiente!
7.-Frecuenta lugares como: el Fandango Discoteque o el Voices o ya de perdis ve a las tardeadas que hacen en las secundarias!
8.-La Música es muy importante asi que ve al Mixup mas cercano y comprate la Discografia del tropicalisimo apache como tambien una de rap noventero sugiero el disco de Vanila Ice.
9.-Usa ropa olgada: un buen cholo siempre tiene que tener su pantalon "SOLO" con un Jersey de algun equipo de futbol americano gringo! aunque no tengas ni puta idea de que es el futbol americano!
10.-Ultimo paso el mas importante: metete al mundo de las drogas empieza a fumar mota, destruye tu vida, aste insumizo y a disfrutar de tu nueva vida de cholo!
LA VERDAD DE LA MILANGA:
La mara "Salvatrucha" ha alcanzado cooptar a casi toda una generación en Centroamérica; es decir, el modelo neoliberal y la falta de políticas adecuadas para miles de jóvenes impone en el istmo formas culturales específicas de cohesión marginal: tatuajes, vestimenta, formas de caminar, lenguaje y códigos particulares para interpretar y relacionarse con la hegemonía.
Estas formas de socialización forzada las encontramos desde la emergencia misma del capitalismo, y pueden estudiarse como formas de mestizaje cultural entre las marginalidades y la centralidad que las produce: la "vida loca" de los "jomis" (home boys), la vida de la "sociedad civil" adaptada, el advenimiento de la globalización consumista y el no poder acceder a un sistema de consumo.
Hablar con ex integrantes de los salvatruchas y posibles jomis, da cuenta del tipo de imaginario y consumo de este colectivo (no homogéneo) en el que se juntan el asesinato de una "chavala" (adversario) con una "chamusca" de fut, los tor-trix de la tiendita de Doña Ana con la camiseta de Beckham del Real Madrid. La cerveza Gallo con el culto a Maximón: "o sea, que nosotros le dejamos feria a Machimón antes de cualquier misión, él nos protege. Solo unos nueve mil quetzalitos, su caja de Pollo Campero, una esclava de oro y ya está".
Esta es una pequeña muestra de la ética salvatrucha y de sus consumos, vistos como un mestizaje sui géneris surgido en la marginalidad. Tanto sus cultos como sus "misiones" son mestizajes de mestizajes, en los que se articulan mezclas culturales y biológicas con nuevas formas de consumo en el contexto de la globalización y en el marco del sistema neoliberal tercermundista que crea y estigmatiza a este colectivo.
La "vida loca" de los jomis en mi país, como en el resto del trópico centroamericano, ha sido estigmatizada por ignorancia, por omisión de parte de los líderes de opinión de los medios masivos de comunicación, y por los miembros que dirigen las instituciones de "seguridad pública".
Estros procesos de marginalidad, producidos por un modelo económico inadecuado en la región, son el resultado de condiciones de injusticia, desigualdad y pobreza, bajo las cuales mi triste (y olvidada) generación asume la mara como forma de vida, imponiendo su estridente presencia ante una sociedad que se niega a mirar la sombra que produce su clase dominante.
Los salvatruchas (y otros miles de jóvenes que optan por la mara como sistema de vida) son una respuesta espontánea y dislocada a un sistema desigual, opresivo y contradictorio, que cierra a un caudal de juventud la posibilidad de participar en el proceso modernizador de consumo y empleo en condiciones democráticas. Los salvatruchas son gente -como usted, lector, como yo-, que sienten, que lloran, que ríen, que cantan, que sueñan. Que se contradicen entre la ternura y la violencia. Criminalidad y fragilidad. Hermandad y odio. Una moral ubicada fuera de la unilateralidad "buena" de las morales institucionales.
Los estados neoliberales centroamericanos siguen privatizando la educación y convirtiendo los centros escolares públicos en fuentes de marginalidad, haciendo creer a la sociedad civil que esta marginalidad es responsable de lo que sienten quienes bailan al ritmo de Michael Jackson, adoran a Ricardo Arjona y visten a la neoyorquina, convencidos de que consumir ropa de marca les integrará en el mundo universal. Esta misma idea consumista la tiene también la mara, y consigue acceder a ella por medios distintos a los que le niega la centralidad.
La relación social entre el centro hegemónico y el imperio del mestizaje sui generis de los salvatruchas significa una relación intercambiable de verdugo-víctima, suturada por medios de comunicación amarillistas y, mercantilmente, por Organismos No Gubernamentales y empresas multinacionales a través de programas mediáticos que tienen por objetivo lavar las culpas del sistema que produce la marginalidad.
No oímos que el sistema económico genere esta marginalidad descrita. No leemos que haya responsabilidad en la forma de regular empleo y consumo por parte de los estados neoliberales, las multinacionales y la oligarquía local del trópico centroamericano. Así, hoy explicamos la existencia de las pandillas como un vómito del sistema económico que caracteriza a la región en su expansión. Sus contrastes y sus formas de violencia son resultado de la existencia de los marginados como condición de los incluidos.
Hablar hoy de los salvatruchas en mi país, es hablar de relaciones de poder en el modelo económico, de la mafia, la droga, las amenazas, los escuadrones de la muerte, los deportados y actores de marginalidad como producto convulsivo de un sistema que no democratiza sus relaciones: su centro y su periferia. El imperio expansivo de los salvatruchas y de su mestizaje sui generis, expresa cada vez mejor la esencia del sistema económico que reprime y margina a sus productos indeseables como si no fueran suyos.
En Conclusion:chinguen a su madre pinches cholos =)

4 comentarios:
Erso eso es muy dificl l obuen oes que no quiero ser cholo (:
hahaah xD
es la onda ser cholo
asi que ya saben raza si quieren unirse a la clica
pues see hcingaron por quen o hay cupo xD
sale adios
no vemos al raton le gusta el queso a la ardilla la quesadilla y ami el pan de cholo
seeya homie :$
HAHAHHA
que buen manual
tmb aplica para mujeres
es que quiero ser chola y conseguirme a un cholito ^^
que tenga tatuada la lagrima de que mato a su papa si no no
te quiero menzo :*
teikirisi memo
y no te metas con los mios!
stay!! chhh
..
jahja
hola memon, me agrado esta y por eso te firmo asi qe mas te vale qe gane esos 3 millones de pesos!
si no te las veraz con mi clika pesada
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